El deseo no tiene edad

 

Si el deseo únicamente lo asociamos a tener un cuerpo joven y bello desde el punto de vista de los patrones estéticos de moda, nuestra capacidad de ser deseables se vería muy limitada. Pero si imaginamos cómo podemos sentirnos deseables o sentir deseo más allá de un cuerpo joven, se nos abren todas las posibilidades. Somos seres sexuales y, por tanto, el erotismo y el deseo siguen presentes en la vejez. No por cumplir años dejamos de sentir deseo.

Comparto con vosotros este relato que pertenece a Gabriel García Márquez:

“Ella le dijo: “no me mires”. El preguntó por qué sin apartar la vista del cielo raso. -Porque no te va a gustar- dijo ella. Entonces él la miró, y la vio desnuda hasta la cintura, tal como la había imaginado. Tenía los hombros arrugados, los senos caídos y el costillar forrado de un pellejo pálido y frío como el de una rana. .Ella se tapó el pecho con la blusa que acababa de quitarse y apagó la luz. Entonces él se incorporó y empezó a desvestirse en la oscuridad, tirando sobre ella cada pieza que se quitaba, y ella se la devolvía muerta de risa”

Quiero ser suave

quiero ser suave poema mayte saavedra

 

quiero ser suave como la grácil hoja caída por el viento

como la blanca espuma arrastrada por la ola

como la vieja roca moldeada por el océano

ser  dulce espuma acariciando la orilla de mi pensamiento

ser delicada roca templando mi voz si se alza furiosa

y, convertirme en el abrazo que, suave, guarezca mi rabia

para así descansar de tanta, tanta dureza

(Mayte Saavedra, poeta)