RenunciArte

El arte queda desnudo de toda enunciación.

Su mensaje llega al observador a través de la proyección. El artista proyecta y el espectador también.

Nos emociona, nos libera, despierta deseos, elimina censuras y renuncia a interpretaciones.

El arte es subjetivo, es inconsciente y consciente.

Y, a través del otro, del artista, me reconozco.

 

El chotis del amor propio

 

Donde hay mentiras y engaños
pá qué las palabras sin verdad
porque sin claridad no te veo
y, si no te veo, pá qué arriesgar

Si tú no me quieres
¡pá qué te quiero yo!

No juegues más conmigo
pá lo que trajiste mucho te has llevao
que tu teatro ya no tiene espectadora
y tus monólogos ya cansan demasiao

Si tú no me quieres
¡pá qué te quiero yo!

Se baja el telón sin aplauso
pá alquien que nunca se lo mereció
que las horas de mi reloj no son regalo
y aquí se acabó lo que se dió

Si tú no me quieres
¡pá qué te quiero yo!

Ahí te quedas
con el chotis del desamor ajeno
aquí me despido
con el chotis del amor propio

Si tú no me quieres
¡pá qué te quiero yo!

(Mayte Saavedra, poeta)

La verdad que te libera

“A dónde irán los besos que guardamos,que no damos…”, cantaba Joan Manuel Serrat. ¿A dónde irán los secretos no desvelados? y, ¿a dónde las verdades no reveladas?

Recuerdo una escena de la película “El secreto de Adaline”, que, si no la habéis visto os la resumo un poco. La protagonista de la película sufre un accidente que le hace inmune al paso del tiempo y deja de envejecer. Su vida se convierte en una lucha constante por salvaguardar su secreto y para ello decide escapar de los lugares en los que vive, cambiando constantemente su apariencia e identidad. La escena a la que me refiero y que más emocionó de la película fue el momento en que Adaline revela la verdad de su vida y de su edad al hombre del que se enamora. La emoción de ella, como llora y se alegra al mismo tiempo, convirtiéndose la verdad en su propia liberación.

Cuando dejas de huir de tí mismo/a, de tu propia verdad, estás en paz y te sientes liberado/a. La verdad te libera.

¿Qué secretos guardas aún? ¿Qué verdades de tí y de tu vida ocultas? ¿Qué verdades necesitarías expresar para sentirte liberado/a?