Erotismo y autoconocimiento

sensualidad

Tu sensibilidad y sensualidad te prepara para el erotismo. Y, a través de tu erotismo puedes conocer y reconocer el cuerpo del otro, una y otra vez… Para conocer el cuerpo de tu amante necesitas tu propio cuerpo…

Tus poros se abren para inundarte de su sabor, tus caricias reconocen la suavidad de su piel, tus oídos te llevan a su voz… y así tu cuerpo se convierte en el vehículo que te conduce al conocimiento de su cuerpo.

Por ello, cuanto más receptivo/a estés a las señales de tu cuerpo y, más despierto/a estés a tu propia sensualidad, más fácil será explorar el cuerpo del otro a través de la impresión que deje sobre tu propia piel.

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